La Vía Verde del Tajuña es una invitación a recorrer el territorio sin prisas, dejando que el paisaje y el tran tran de tus pedaladas, marquen el ritmo.

Su inicio se sitúa en Arganda del Rey, fácilmente accesible desde Madrid gracias a la línea 9 de metro. El punto kilométrico cero se encuentra en la avenida del Ejército, a apenas 200 metros de la estación, aunque quienes deseen enriquecer la experiencia pueden comenzar la ruta en el Museo del Ferrocarril de Arganda, a 4,3 kilómetros, un espacio que ayuda a comprender el pasado ferroviario de este trazado.

La ruta continúa más allá del límite administrativo de la Comunidad de Madrid para adentrarse en tierras castellanas y completar el itinerario. El antiguo ferrocarril del Tajuña, de clara vocación agrícola, transportó durante décadas productos como fruta y remolacha, y hoy se ha transformado en un corredor ideal para caminar o pedalear con calma.

Tras abandonar Madrid y centrando el viaje en la parte más manchega, la vía verde se prolonga durante 12,6 kilómetros por la provincia de Guadalajara hasta Pozo de Almoguera. La última conexión entre Ambite y Mondéjar, inaugurada en noviembre de 2022, ha permitido eliminar la discontinuidad entre comunidades y consolidar un itinerario continuo de más de 66 kilómetros. Este eje, de alto valor paisajístico y social, aspira además a integrarse en la Ruta EuroVelo 16, que unirá Lisboa y Pamplona y formará parte de la Red Europea de Rutas Ciclistas a partir de 2028.

El tramo alcarreño introduce de lleno en la Alcarria, la conocida “tierra de la miel”, evocando inevitablemente el Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela. Entre las serranías del Sistema Ibérico y la llanura manchega, esta comarca despliega un paisaje sobrio y luminoso que invita a la contemplación y al avance tranquilo. El recorrido avanza en suave ascenso, ideal para el Slow Cycling, ese ciclismo lento y pausado que permite enfocarse en disfrutar del paisaje, la cultura y la compañía, haciendo paradas para explorar, tomar fotos y saborear el entorno, algo que permite la conexión con el lugar en rutas menos transitadas.

En este recorrido te encontrarás entre encinares que ofrecen sombra en los meses más calurosos. Según se avanza, poco a poco, la vega fluvial va dejando paso a los páramos ondulados, donde dominan los cultivos de secano. Es un entorno que se disfruta mejor sin prisas, deteniéndose a observar y evocar la historia de este antiguo ferrocarril del Tajuña por el que discurre.

La llegada a Mondéjar se produce tras cruzar el viaducto del kilómetro 58,03. La vía verde discurre junto a las ruinas góticas del convento de San Antón, uno de los hitos patrimoniales del itinerario. Mondéjar es además un punto destacado del Día Nacional de las Vías Verdes, que se celebra cada segundo domingo de mayo con actividades a pie o en bicicleta y degustaciones de productos locales, una ocasión perfecta para descubrir la ruta en un ambiente festivo.

Más allá de la vía verde, Mondéjar es un importante núcleo cultural y vinícola de la Alcarria, con Denominación de Origen propia. Su entorno de viñedos, huertas y estepa cerealista invita a prolongar la visita. Destaca la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, una de las primeras manifestaciones del Renacimiento español, cuya monumentalidad merece una visita reposada.

Dejando atrás la localidad, en el kilómetro 59,2 aparece la antigua estación de ferrocarril. Aunque ya no presta servicio, el edificio y el muelle de carga se conservan en buen estado y se han acondicionado como área de descanso, con mesas y paneles informativos, un lugar perfecto para hacer una pausa y disfrutar del entorno.

Desde aquí, la vía verde continúa durante unos ocho kilómetros en suave descenso hasta Pozo de Almoguera, último municipio del recorrido actual, aunque el trazado original del ferrocarril continuaba hacia Yebra. Pozo de Almoguera conserva un patrimonio sencillo pero interesante, como la iglesia de San Martín y la ermita de la Virgen de los Remedios. En el entorno natural destacan las cabañas de pastores del paraje de Conchuela, testimonio de la vida rural tradicional.

La antigua estación de Pozo de Almoguera, en el kilómetro 66,4, marca simbólicamente el final de la Vía Verde del Tajuña. Desde aquí, quienes deseen seguir pedaleando pueden enlazar con la Vía Verde del Tren de los 40 Días y añadir 14 kilómetros más hasta Estremera, alcanzando cerca de 80 kilómetros continuos por antiguas plataformas ferroviarias.

Como posible desarrollo futuro, no se descarta que la vía verde pueda prolongarse hasta el río Tajo, en Entrepeñas, ampliando aún más las posibilidades de disfrutar, a ritmo pausado, de los paisajes y la historia de la provincia de Guadalajara.