En este momento estás viendo CAMINO DE HIERRO – Inmersión en la Grandeza

CAMINO DE HIERRO – Inmersión en la Grandeza

En el majestuoso Parque Natural de Arribes del Duero, emerge el Camino de Hierro, un recorrido que se eleva imponente sobre el cañón. Construido en el siglo XIX, esta vía ferroviaria fue un monumento a la ingeniería y un testamento del coraje humano. Hoy, el Camino de Hierro se erige como un símbolo de resiliencia y redescubrimiento. El antaño rugir de las locomotoras se ha transformado en los pasos de los senderistas que resuenan a lo largo de sus vías, creando una sinfonía de conexión con la naturaleza y la historia. Cada puente diseñado por la escuela de Eiffel es un recordatorio de la audacia humana y cada túnel horadado en la roca es una invitación al misterio y la exploración.

El Camino de Hierro está situado en el extremo noroeste de la provincia de Salamanca, en el territorio del Abadengo, en pleno Parque Natural de Arribes del Duero y limítrofe con Portugal.

LA RUTA

La antigua estación de La Fregeneda, en el paraje de Valdenoguera, es el punto de partida. Discurre paralelo a la antigua vía férrea a lo largo de 17 kilómetros, hasta llegar al último punto acondicionado en España, el muelle de Vega Terrón.
El camino transcurre a la vera de los impresionantes cortados y el cauce del río Águeda hasta desembocar en el Duero, en el único muelle fluvial de Castilla y León.
El recorrido del Camino de Hierro incluye el paso por diez vertiginosos puentes que imitan el estilo en hierro de la escuela francesa de Eiffel y que, en tierras salmantinas, se encuentran suspendidos sobre varios desfiladeros de la zona. Asimismo se cruzan una veintena de túneles (el más largo es el número 1, de 1,5 km): juntos suman 4 kilómetros del total de 17 kilómetros que tiene el Camino de Hierro salmantino.
La duración aproximada para realizar esta excursión es de unas seis horas.
Para adecuar la antigua vía férrea como sendero turístico y hacer la ruta transitable y segura se han añadido señalizaciones e instalaciones como zonas de descanso o baños. Se precisa adquirir una entrada a través de la página web del proyecto. El precio incluye un seguro para las personas que cubren la ruta y la opción del autobús lanzadera para devolver a los senderistas al punto de partida. Igualmente, hay que respetar unos horarios de tránsito.

LAS SEÑAS DE IDENTIDAD

El Camino de Hierro fue declarado como Bien de Interés Cultural en el año 2000 en reconocimiento a la gran obra de ingeniería y otros valores patrimoniales. Igualmente, recibió el Premio de Turismo Activo Activo organizado por FITUR en colaboración con AireLibre en su edición de 2024.
Junto con la obra de ingeniería, los túneles son el otro gran universo de la ruta. El sistema de ventilación, de recogida de aguas, las canalizaciones… es un todo armónico que ha conseguido que se preserven muy bien. Pero hay algo más en el aire, en la penumbra fresca de los túneles hay un eco silencioso pero poderoso: la presencia de una de las colonias de murciélagos más importantes de Europa y que albergan cerca de 12.000 ejemplares.
Otro de los aspectos más emocionantes del Camino de Hierro es su proximidad a los impresionantes cañones del río Duero. Los acantilados se elevan a ambos lados de la vía, creando un espectáculo natural imponente y majestuoso. Los miradores estratégicamente ubicados invitan a contemplar el paisaje y sentir la inmensidad de la naturaleza que los rodea. El rugido del agua abajo y el viento que sopla entre los cañones añaden una atmósfera de misterio y grandeza.
A lo largo del camino, los vestigios de la historia ferroviaria se entrelazan con la belleza natural del entorno. Estaciones abandonadas y antiguas locomotoras en desuso recuerdan tiempos pasados, cuando este camino era una arteria vital para la comunicación y el transporte en la región. Detenerse en estos puntos y reflexionar sobre el pasado industrial de la zona, mientras se maravillan con la habilidad humana para construir infraestructuras en lugares aparentemente inaccesibles.
A medida que el Camino de Hierro avanza hacia el oeste, se adentra en un territorio aún más salvaje y remoto. Los bosques de encinas y alcornoques dan paso a paisajes más abiertos y despejados, donde las aves rapaces planean en busca de presas y los mamíferos salvajes se ocultan entre la vegetación.

PARA NO PERDERSE NADA

La aplicación del Camino de Hierro –creada recientemente– permite interactuar gracias a las audioguías, saber donde estás, adquirir entradas, informarse sobre la ruta y el entorno…
Puentes suspendidos, desfiladeros imposibles, túneles infinitos, naturaleza en estado puro y paisajes únicos aguardan para revelar la grandeza y los secretos del Camino de Hierro.

PARA MÁS INFORMACIÓN:

www.caminodehierro.es