Si te gusta el turismo activo, Polonia tiene una propuesta ideal: la ruta Green Velo, un recorrido en bicicleta que atraviesa el país del norte al sur a lo largo de casi 2.000 kilómetros y cinco regiones al este del país. Es una ruta pensada para todos: ciclistas experimentados, principiantes, familias, grupos de amigos o viajeros solitarios. Ha sido inaugurada en 2017, en busca de fomentar un turismo sostenible, al mismo tiempo que dar a conocer la cultura, la naturaleza y los paisajes únicos de una zona menos conocida de Polonia.

Lo mejor es que el viajero es el que decide cómo recorrerla, es decir, hacer la ruta completa, elegir solo un tramo lo un punto en concreto dependiendo donde se encuentre. Además, gracias a un planificador de rutas, es fácil organizar excursiones más cortas, según el nivel de dificultad o los lugares que más te llamen la atención, que mostraremos más adelante.

LAS CINCO REGIONES DE LA GREENVELO

Warmia y Masuria – 397 km

En la ciudad de Elbląg (en el noreste de Polonia) es donde comienza la aventura. La región de Warmia enamora con sus campos de maíz, pueblos encantadores y unos edificios característicos de ladrillo rojo, visibles en casas, iglesias y castillos. Sin embargo, Masuria es conocida como la tierra de los mil lagos, deslumbra con su agua cristalina y paisajes naturales que acompañan cada pedaleo.

En cuanto a la cultura, aquí encontrarás huellas de la arquitectura holandesa y alemana: casas bajo soportales, molinos de viento holandeses y el mencionado ladrillo rojo.

Podlasie – 598 km

El tramo que recorre algunos de los espacios naturales mejor conservados de Polonia, es el más largo de la ruta. Pasa por el único Bosque Primitivo conservado de Europa y reservas naturales únicas, como el Parque Nacional de Białowieża, hogar del bisonte europeo, o el Parque Nacional de Narew, conocido como la “Amazonas polaca”. Más adelante, en la zona de Suwałki, podrás conocer a los tártaros polacos, lugar donde se encuentra el lago más profundo del país, Hańcza.

En el aspecto cultural, aquí reside la mayor comunidad ortodoxa de Polonia, lo que se refleja en las numerosas iglesias ortodoxas a lo largo del camino. También destacan las casas de madera tradicionales, antiguas sinagogas como la de Tykocin, e iglesias barrocas (p.ej. La Basílica de Santa María en Sejny). La gastronomía local es una mezcla deliciosa entre las cocinas polaca, tártara, lituana, bielorrusa y judía. No puedes olvidarte de probar los kartacze (bolas de patata rellenas de carne), los kołacze (pasteles tradicionales), los quesos locales en tiendas destinadas a ello o los licores caseros.

Región de Lublin (Lubelskie) – 414 km

Siguiendo el recorrido a lo largo del río Bug, estarás junto a la frontera natural del este de Polonia. Entre Włodawa y Chełm, atravesando los bosques de Sobibór, podrás ver la tortuga de barro europea, la especie en peligro de extinción. Llegando a Roztocze, que alberga el Parque Nacional homónimo, te darán la bienvenida los caballos polacos descendientes del antiguo caballo salvaje – los tarpan.

Imprescindible es la visita a Zamość, conocida como la “Padua polaca”, con el castillo que es una joya renacentista declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Aquí, la gastronomía brilla con platos típicos como el piróg biłgorajski gryczany (pastel de alforfón y patata con nata y manteca), el cebularz (pan con cebolla y amapola de origen judío) o el forszmak lubelski (una especie de guiso de carne con pepinillos, pimiento y tomate). Además, abundan los productos de agroturismo: quesos, panes tradicionales, mieles y licores.

Podkarpacie – 459 km

Esta región del sureste de Polonia, en la zona de los Subcárpatos, te invita a conocer Przemyśl, una de las ciudades más antiguas del país, ubicada junto a la frontera ucraniana y el río San. Rumbo a la capital regional, Rzeszów, pasarás por lugares como Łańcut donde visitar su imponente castillo y la pintoresca Leżajsk. Además, la región de Podkarpacie destaca por sus iglesias ortodoxas tradicionales muy bien conservadas de la cultura rutiana.

En la mesa, esta zona presume de platos con influencias polacas, ucranianas y judías, muchos de ellos incluidos en la lista oficial de productos tradicionales polacos. Entre los más populares se encuentran el postre pamuła y los panes caseros llamados proziaki. Esta región acoge numerosos festivales gastronómicos, ¡a los que quizás podrás acudir en tu recorrido!

Santa Cruz (Świętokrzyskie) – 210 km

El fin del recorrido llega a esta región situada en el camino entre Varsovia y Cracovia, y cuyo principal centro urbano es la ciudad el principal centro urbano, la ciudad de Kielce. Aquí, la naturaleza es protagonista, con hasta cinco reservas naturales protegidas.

La gastronomía local combina influencias polacas y judías, además conocida por su producción de frutas y verduras, especialmente ciruelas y manzanas, y por los platos a base de col fermentada.

MÁS INFORMACIÓN:

www.polonia.travel/es