Las Palmas de Gran Canaria ofrece diferentes opciones para caminar en plena naturaleza o dar un paseo especial junto al mar.

Esta urbe, capital de Gran Canaria, presume de dinamismo, multiculturalidad y una vida muy activa, pero también de un paisaje envidiable y entornos que permiten alejarse de ruidos y atascos.

El verano es una época perfecta para adentrarse en entornos naturales porque esta ciudad presume de unas condiciones climáticas en verano que la alejan de las olas de calor y las altas temperaturas.

En efecto, los vientos alisios, constantes desde el norte, generan un fenómeno singular que los isleños llaman Panza de Burro, un mar de nubes que suele mantenerse por las mañanas y que alivia mucho las temperaturas típicas de esta época del año.

Rincones sosegados

Las Palmas de Gran Canaria guarda rincones sosegados donde practicar el bienestar junto al mar, en la Bahía de El Confital; por paisajes volcánicos, en Bandama; en el Barranco del Guiniguada o el Jardín Canario, el gran reducto de flora de la Macaronesia.

Los valores naturales de la ciudad suponen un atractivo turístico latente, y el Barranco Guiniguada es uno de sus patrimonios naturales.

Una ruta a pie o en bici de montaña te lleva desde el entorno del casco histórico, Vegueta y Triana (comienza en el Pambaso) hasta el Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo.

El camino, de unos 7,5 kilómetros y tres metros de ancho, para peatones y ciclistas, transcurre a través de varias explotaciones agrícolas y ganaderas y diversos elementos de antiguas redes de distribución de agua. Cuevas aborígenes y uno de los elementos vegetales más relevantes de su ecosistema, la palmera canaria (Phoenix canariensis), convierten esta caminata en única.

El Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, de 27 hectáreas en pleno Guiniguada, guarda buena parte de la riqueza botánica de la Macaronesia y una amplia muestra de los cinco continentes, con entre 3.000 y 4.000 especies de todo el mundo.

Un paseo de unas dos horas, con tranquilidad, se convierte también en una forma diferente de disfrutar de la riqueza natural de las islas, entre cascadas, caideros y el sonido de sus aves.

Otro recorrido a pie que puedes hacer en familia, si te gusta el senderismo, es la Caldera de Bandama, una depresión volcánica de unos 200 metros de profundidad y unos mil metros de diámetro que comparten Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida y Telde.

Puedes bordearla siguiendo un sendero de unos tres kilómetros, que puedes iniciar en la subida al pico de Bandama o en el acceso al campo de golf, o descender hasta el fondo. En ambos casos, este monumento natural te sorprenderá.

Para quienes prefieren caminar cerca del mar, Las Palmas de Gran Canaria guarda una sorpresa: el paisaje volcánico del espacio protegido de El Confital, al que puedes acceder a pie desde la playa de Las Canteras por el propio paseo.

Un espacio con una enorme biodiversidad y necesidad de protección, sin ningún tipo de construcción, más allá de un paseo entarimado y una caseta del servicio de salvamento.

Este paseo a pie ofrece la posibilidad de observar un paisaje volcánico muy interesante con la vegetación propia del ecosistema volcánico y de marisma. Y la historia del lugar, cuyos primeros pobladores fueron los antiguos canarios, quienes habitaron algunas de las cuevas naturales que se formaron con la erupción.

Pero, además, la naturaleza guarda otra de sus joyas en la principal playa de Las Palmas de Gran Canaria, uno de los arenales urbanos más reconocidos del país y un punto vital en el día a día de la capital de Gran Canaria: la Playa de Las Canteras.

Muchas playas en una

A lo largo de sus tres kilómetros, Las Canteras se divide en distintas zonas con características propias, lo que permite que tenga opciones para todo tipo de viajeros.

¿Cuál es el secreto para conseguir esto? La respuesta se encuentra en el mar y recibe el nombre de La Barra. Un arrecife natural que recorre la playa en paralelo, a unos 200 metros de su orilla, y actúa como protección del oleaje.

La Barra aporta su carácter propio a Las Canteras y la convierte en una playa urbana única que presume de ser muchas playas en una.

Desde La Cícer, el espacio surfista por excelencia, junto al Auditorio y Palacio de Congresos Alfredo Kraus, hasta Peña la Vieja, Los Charcones y Los Lisos, un lugar espectacular para practicar snorkel; Playa Chica, una de las zonas más familiares, y Playa Grande, de arena rubia, donde la protección de La Barra ofrece un refugio de aguas tranquilas, y La Puntilla, con las tradicionales barcas de pesca que recuerdan un oficio histórico.

Todo un mundo bajo el mar

Además de todos los deportes y actividades que se pueden disfrutar en la superficie de Las Canteras, bajo sus aguas se esconde todo un mundo de vida marina.

Más de 150 especies de peces y algas viven en el fondo de Las Canteras, una zona de gran importancia a nivel biológico, donde es posible observar especies como el angelote, también conocido como «pez ángel», o las espectaculares mantas raya, entre muchas otras.

 Atardeceres increíbles

Las Canteras ofrece uno de los atardeceres más bonitos de la isla.

En días despejados, mientras se observa al sol esconderse tras el horizonte, es posible vislumbrar en la distancia la silueta del Teide. Una postal inolvidable en Las Palmas de Gran Canaria.

¿Cuándo vas a descubrir todo lo que Las Palmas de Gran Canaria tiene para ofrecerte?

Es un lugar donde la naturaleza y la modernidad coexisten armoniosamente.

Descubre más https://lpavisit.com/es/